Crónica SXSW2015

Tabaco

Después del vuelo desde Chile y la conexión en Atlanta, llegamos a la ciudad de Austin. Allí fuimos recogidos por una rubia que nos arrendó su casa por los días que estaríamos en el SXSW. La ciudad de casi un millón de personas combina una arquitectura patrimonial con novedosos edificios asentados en la orilla del Río Colorado. Austin cobija este importante festival, feria y conferencia surgida en 1987, música, cine, tecnología e innovación, han posicionado al SXSW como un polo de innovación y desarrollo local. Artistas connotados surgieron en sus encuentros, como James Blunt descubierto en la versión del año 2004.

Para el espectador, la abultada programación permite un tránsito incesante buscando vivir una nueva experiencia musical en cada uno de los 100 venues. Para un productor, encontrase con una amplia cartelera de foros y paneles, que describen y comparten experiencias variadas que van desde la creación hasta el manejo de audiencias, marcos legistalivos, mirada social y política, tecnología,  y un largo etc.

Para nuestra delegación fue significativo SXAmericas, una instancia de encuentro latinoamericano  con artistas y productores. Interesante el panel compartido entre Robert Rodríguez y el representante del Voto Latino en Estados Unidos. También el foro de música y política liderado por un carismático Chuck Dee de Public Enemy. El grueso de los contenidos muestran una mirada de la industria musical, cuya realidad dista de la realidad nacional elocuentemente. Situación que denota nuestro emergente desarrollo, pero también muestra un espacio que hay que ocupar a partir de nuestra propia historia.

La delegación de industria la componían productores, promotores y distribuidores, quienes desde distintas experiencias mostraban un nutrido trabajo fonográfico, como por ejemplo, la notable presencia de Jorge Campos (Fulano, Congreso) con importantes obras de fusión, jazz y world music con su proyecto Templo Records , las sonoridades de Isla de Pascua del catalogo Nugutepangó de Ignacio Aguirre, Gabriela Retamal de la Tienda Nacional, Carla Arias de Quemasucabeza, Oliver Knust de Río Bueno e IMI Chile, Daniel Endrei de Kli Records, Javiera Tapia de POTQ, y Consuelo Cortez de Juno.

Además, Ricardo Lira, actual secretario ejecutivo del Fondo de Fomento de la Música Nacional, un experiementado  gestor y promotor de la música chilena, realizó un importante trabajo de acercamiento de nuestra comitiva con representantes  latinoamericanos, Estados Unidos, Canada, Gran Bretaña y Alemania.Las bandas chilenas mostraron una variedad sonora que representa parte de la actual música nacional. Me gustó ver a Adelaida, Tunacola, Safari, La Guacha, Pía Zapata y Matías Cena, mojar la camiseta, ser honestos y derrochar talento. La performance no pasó desapercibida para medios como The New York Times, que hizo especial mención a la notable presentación de la Guacha en el Open del SxAmericas, en la carpa chilena ubicada frente al Centro de Convenciones en el corazón de Austin.

¿Para que viajar tan lejos si aquí también hacemos cosas parecidas? Para ver una experiencia ya consolidada, donde el concepto de accesibilidad y calidad de servicios mostraban el trabajo y compromiso de la ciudad de Austin. A esto sumamos la disposición de músicos y productores de más de 57 paises, que viajaron -mayoritariamente sin paga- a los shows y conferencias, solo con la finalidad de ver, vivir y dialogar sobre la música y desde allí construir oportunidades.

Vivo en la hermosa ciudad de Valdivia, efervescente de actividades artisticas y cultuarles, y a veces pareciera haber más oferta que público disponible para las salas. Guardando la distancia,  la ciudad ha producido eventos que conjugan la lógica del seminario, feria y festival, como los encuentros EIMSUR (Encuentro Industria Musical en el Sur) y la última versión del Marea Rock.

La experiencia vivida en el SXSW, muestra la necesidad de mantenernos conectados y vinculados  a la música en su dimensión global, pero también nos plantea, la necesidad de generar o cuidar los espacios locales ya construidos, para que nosotros como familia de la música, crezcamos sanos y podamos tener invitados de otras latitudes, con quienes compartir nuestra casa, música y cultura.